Varias personas, un número. Nadie pide el teléfono.
El equipo y los agentes trabajan sobre la misma bandeja. Cada quien entra con su usuario. El WhatsApp del local deja de ser un aparato que se presta.
Las personas no son el cliente de Conext: se unen a un negocio con un rol. El número sigue siendo uno. Lo que se multiplica son las manos que lo atienden.
Un negocio, varios miembros.
Las personas no son el cliente de Conext: se unen a un negocio con un rol (dueño, admin u operador). Ven solo los negocios de los que son miembros. El teléfono de WhatsApp sigue siendo uno; lo que se multiplica son las manos que lo atienden.
Asignar un hilo a alguien es lo que llena la carpeta “Mías” y vacía “Sin asignar”. El resto ve quién lo tiene. No hace falta un grupo de WhatsApp paralelo para decir “esto lo toma Ana”.
Los agentes cuentan como manos más, no como otro número.
Un agente atiende en el mismo hilo que una persona. Queda registrado quién contestó cada cosa (modelo o humano) para poder revisar después. El cliente recibe un WhatsApp del negocio, sin un cartel de “sos un bot”, y adentro sí se sabe.
Los planes no se miden por asientos. La diferencia está en los canales, las conversaciones de IA, los agentes activos y las fuentes de entrenamiento; el equipo sigue trabajando en la misma bandeja.
En la práctica
- 1
Entra cada persona
Miembro del negocio, con un rol. Ve la bandeja de ese número, no la de otro cliente de conext.
- 2
Se asignan los hilos
Mías, sin asignar, pendientes. El trabajo del turno se parte sin pasar el celular.
- 3
Se revisa quién contestó
Agente o persona, en el mismo historial. Sirve para afinar instrucciones, no para vigilar.
El número es del negocio. Las personas rotan. La bandeja no tendría que rotar con ellas.
¿Querés verlo con tus conversaciones?
El plan Esencial incluye un canal, 500 conversaciones de IA por mes y un agente activo.